Si buscas “quiero un ejemplo de convenio regulador con hijos”, probablemente necesitas acordar custodia, alimentos y vivienda sin dejar lagunas que luego generen conflicto. Un modelo mal adaptado puede dificultar su aprobación judicial o dejar sin concretar decisiones esenciales para tus hijos y tu relación cotidiana con ellos.
Un convenio regulador con hijos debe concretar la custodia, el calendario de estancias, la pensión de alimentos, los gastos extraordinarios y el uso de la vivienda, siempre atendiendo al interés del menor. Encontrarás ejemplos orientativos de custodia compartida y exclusiva, cláusulas editables y criterios para elegir el documento adecuado según exista o no matrimonio.
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Elige el documento correcto según vuestra situación
El documento cambia según exista matrimonio o no: los cónyuges presentan un convenio regulador en una separación o divorcio de mutuo acuerdo, mientras que los progenitores no casados solicitan medidas paternofiliales , que son las normas judiciales sobre hijos comunes. El contenido familiar se parece, pero el procedimiento y algunos datos de encabezado no son iguales.
Situación familiar Documento habitual Medidas que debe incluir Órgano de referencia Matrimonio y deseo de divorciarse Convenio regulador de divorcio Custodia, vivienda, alimentos y, si procede, gananciales Juzgado de Primera Instancia o Juzgado de Familia Matrimonio sin disolverlo aún Convenio de separación Custodia, vivienda, alimentos y cargas familiares Juzgado competente Pareja no casada con hijos Convenio de medidas paternofiliales Custodia, alimentos, vivienda y comunicaciones Domicilio de los hijos menores
Si estáis casados: divorcio o separación
El divorcio de mutuo acuerdo disuelve el matrimonio y permite regular sus efectos familiares y económicos en el mismo procedimiento. La separación judicial, en cambio, mantiene el vínculo matrimonial, aunque ordena la vida separada y las medidas relativas a los hijos.
El artículo 90 del Código Civil español enumera el contenido básico del convenio regulador. El artículo 91 permite al juez aprobarlo, modificarlo si perjudica a los menores o rechazar las partes que no sean equilibradas.
La Ley 15/2005 eliminó la necesidad de alegar una causa concreta para divorciarse. Aun así, no elimina la necesidad de concretar cómo vivirán los hijos desde la resolución judicial.
Si no hay matrimonio: medidas paternofiliales
Las medidas paternofiliales sirven para progenitores que nunca se casaron. Regulan la patria potestad , que es el derecho y deber de decidir sobre asuntos relevantes de los hijos, la guarda y custodia, los alimentos y el uso de la vivienda familiar.
El Juzgado de Primera Instancia del domicilio de los hijos menores suele ser la referencia territorial. La Ley de Enjuiciamiento Civil fija reglas de competencia que deben comprobarse antes de presentar la demanda, sobre todo si cada progenitor vive en una provincia distinta.
La etiqueta del documento no cambia la prioridad judicial. El juez y el Ministerio Fiscal valoran el interés superior del menor , principio recogido en la Ley Orgánica 1/1996, de Protección Jurídica del Menor, por encima de la comodidad de los adultos.
Reúne datos antes de redactar el acuerdo
Un convenio útil se prepara con cifras, horarios y documentos comprobables, no con frases vagas. Antes de redactar, conviene saber cuánto ingresa cada progenitor, qué gastos tienen los hijos, quién puede hacer cada recogida y cuál es la situación jurídica de la vivienda.
Como parte del Dpto. Jurídico, un equipo jurídico especializado de abogados expertos en divorcios para hombres, he visto acuerdos con custodia compartida que fracasaban al primer mes porque el padre trabajaba en turnos de noche y el calendario no lo decía. La consecuencia verificable fue tener que negociar cambios continuos y terminar pidiendo una modificación de medidas.
Una muestra de acuerdo solo sirve si refleja la rutina real. Piensa en ella como un plano de una vivienda: no basta con dibujar habitaciones, también hay que marcar puertas, llaves y quién paga cada recibo.
Documentos y cifras para completar el modelo
Reúne los documentos que prueban identidad, filiación, ingresos y gastos. El abogado puede pedir más papeles según haya sociedad de gananciales, préstamo hipotecario, alquiler o actividad por cuenta propia.
Datos familiares: DNI o NIE, domicilio, certificado de matrimonio si existe y certificados de nacimiento de los hijos.Ingresos: entre 3 y 6 nóminas recientes, declaración de la renta, prestaciones, facturas si se trabaja por cuenta propia y extractos relevantes.Gastos de los hijos: comedor, material escolar, transporte, ropa, salud, apoyo educativo y actividades extraescolares.Vivienda: escritura o contrato de alquiler, recibo hipotecario, comunidad, seguro, IBI y titularidad de cada progenitor.Rutina: horario escolar, trabajo, distancia entre domicilios, apoyo familiar y necesidades médicas conocidas.
Una pensión de alimentos no se calcula solo mirando el sueldo. Se compara la capacidad económica de ambos progenitores, los tiempos de convivencia y las necesidades concretas de los menores.
Acuerdos que deben cerrarse antes
El calendario de convivencias debe responder a preguntas sencillas: qué día cambia el menor de casa, a qué hora, en qué lugar y quién asume el desplazamiento. Escribir “por acuerdo entre los padres” en estos puntos suele trasladar el conflicto al futuro.
También debe acordarse una autorización escolar para decisiones relevantes, aunque la patria potestad sea compartida. Matrícula, cambio de centro, tratamientos no urgentes o alta en una actividad costosa no deberían quedar al criterio unilateral de uno de los progenitores.
El error más frecuente en este punto es tratar la vivienda como si fuera una cuestión menor. El uso y disfrute de la vivienda familiar, la propiedad, la hipoteca y la liquidación del régimen económico matrimonial son temas conectados, pero no son lo mismo.
Modelos editables de convenio regulador: custodia
El convenio regulador debe concretar cómo se organizarán los cuidados, las estancias y las decisiones sobre los hijos. Tanto en custodia compartida como exclusiva, debe identificar a los hijos menores de edad y el domicilio de cada progenitor. Salvo resolución judicial distinta, la patria potestad se mantiene compartida y ambos progenitores deben participar en las decisiones relevantes sobre salud no urgente, educación, cambio de domicilio y actividades de coste relevante.
CONVENIO REGULADOR DE DIVORCIO DE MUTUO ACUERDO
En [LOCALIDAD], a [FECHA].
Reunidos D. [NOMBRE DEL PADRE] y D.ª [NOMBRE DE LA MADRE], cónyuges y progenitores de [NOMBRE HIJO/A], nacido/a el [FECHA], acuerdan someter al Juzgado el presente convenio regulador.
Primera. Patria potestad. La patria potestad será ejercida conjuntamente por ambos progenitores. Las decisiones relevantes sobre salud no urgente, educación, cambio de domicilio y actividades de coste relevante se tomarán de común acuerdo.
Segunda. Guarda y custodia.
Opción A: custodia compartida. La guarda y custodia será compartida por semanas alternas, desde el lunes a la salida del centro escolar hasta el lunes siguiente a la entrada del centro escolar. Cuando no haya clase, la entrega se hará a las [HORA] en [LUGAR].
Opción B: custodia exclusiva. La guarda y custodia de [NOMBRE HIJO/A] se atribuye a D.ª/D. [NOMBRE DEL PROGENITOR CUSTODIO], manteniéndose la patria potestad compartida.
Tercera. Estancias y vacaciones.
En caso de custodia exclusiva, el progenitor no custodio estará con el menor fines de semana alternos desde el viernes a las [HORA] hasta el domingo a las [HORA], y los [MARTES Y JUEVES] desde las [HORA] hasta las [HORA], con/sin pernocta. Las entregas serán en [COLEGIO, DOMICILIO O PUNTO ACORDADO].
Navidad, Semana Santa y verano se dividirán por mitad. Los años pares elegirá primero el padre y los impares la madre, con comunicación escrita antes del [FECHA].
Cuarta. Comunicación. El menor podrá mantener contacto telefónico o por videollamada con el otro progenitor entre las [HORA] y las [HORA], respetando sus rutinas de descanso, estudio y actividades.
La custodia compartida, prevista en el artículo 92 del Código Civil cuando resulta adecuada para los hijos, requiere un calendario realista y compatible con colegio, trabajo y desplazamientos. La custodia exclusiva atribuye la convivencia diaria principal a un progenitor, pero no elimina la participación del otro en la vida del menor ni su derecho a recibir información escolar y familiar. En ambos casos, las estancias, recogidas y comunicaciones deben redactarse de forma medible para evitar conflictos ante puentes, enfermedades, turnos laborales o cambios de rutina.
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Cláusulas que un juez necesita ver claras
Un juez suele aprobar un convenio cuando las medidas son claras, equilibradas y no perjudican a los menores. El artículo 90 del Código Civil exige regular, entre otros asuntos, patria potestad, guarda y custodia, estancias, alimentos, vivienda y cargas del matrimonio cuando existan.
Como parte del Dpto. Jurídico, un equipo jurídico especializado de abogados expertos en divorcios para hombres, he visto convenios que asignaban el uso de la casa “hasta que los hijos sean independientes” sin fecha ni revisión. La consecuencia verificable fue bloquear durante años la venta o liquidación de la vivienda y generar nuevas reclamaciones entre los progenitores.
La redacción debe permitir que una tercera persona entienda qué corresponde hacer. Piensa en una cláusula como la dirección de un navegador: si solo dice “ve hacia el norte”, no te llevará al destino.
Vivienda: el uso no cambia la propiedad
El uso y disfrute de la vivienda familiar indica quién puede vivir en la casa, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones. No cambia la titularidad que conste en escritura ni en el Registro de la Propiedad, y tampoco liquida automáticamente la sociedad de gananciales.
Una cláusula clara debe indicar quién paga hipoteca, alquiler, comunidad, suministros, seguro e IBI. Puede acordarse una revisión si cambian los ingresos, si la vivienda deja de ser necesaria para los hijos o si se vende el inmueble.
Cuidado cuando se atribuye el uso de forma indefinida sin valorar carga hipotecaria, propiedad y alternativas. Puede ser razonable en una fase concreta, pero debe estudiarse junto con una posible liquidación del régimen económico matrimonial o una compensación por uso.
Gastos, cambios y desacuerdos
Los gastos ordinarios son los previsibles, como alimentación, ropa, vivienda y material escolar normal. Los gastos extraordinarios deben ser necesarios, poco frecuentes y no incluidos en la pensión, o bien acordados expresamente por ambos.
Una cláusula práctica puede exigir consulta por mensaje escrito antes de gastar, justificar el pago y abonar la parte correspondiente en un plazo de entre 10 y 30 días. Para una urgencia médica, el progenitor que actúe debe informar al otro tan pronto como sea posible.
También conviene fijar una revisión anual de ingresos y gastos, un aviso previo para cambios de domicilio que afecten al calendario de convivencias y un intento de mediación antes de acudir otra vez al juzgado. La mediación no obliga a aceptar un acuerdo, pero puede ordenar una conversación que ya está bloqueada.
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Acuerdos diarios y presentación ante el juzgado
Con hijos menores, el acuerdo debe presentarse en un procedimiento de mutuo acuerdo, con abogado y procurador, para que el juez lo apruebe tras la intervención del Ministerio Fiscal. Un documento firmado en casa organiza una negociación, pero no tiene la misma fuerza para exigir pagos o estancias incumplidas.
El procedimiento suele tramitarse ante el Juzgado de Primera Instancia del último domicilio conyugal o del domicilio de los hijos menores, según el caso. Los plazos varían por partido judicial y carga de trabajo, pero una tramitación sin incidencias puede moverse entre varios meses y más de un año.
El Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes explica los trámites generales de familia, y el Consejo General del Poder Judicial ofrece información institucional sobre asuntos de familia. Con menores dependientes, no basta el divorcio notarial previsto para supuestos sin hijos menores en la Ley 15/2015, de Jurisdicción Voluntaria.
Comunicación digital y cambios de domicilio
Un plan de parentalidad debe definir un canal escrito para los asuntos de los hijos, como correo electrónico, aplicación de coparentalidad o mensajería. El objetivo no es vigilar al otro progenitor, sino dejar constancia de datos relevantes: cita médica, reunión escolar, pago extraordinario o cambio de horario.
Puede pactarse que las comunicaciones urgentes se hagan por teléfono y las no urgentes por escrito. También conviene prohibir que los hijos actúen como mensajeros entre adultos, porque les coloca en medio de un conflicto que no les corresponde.
Los cambios de domicilio que alteren colegio, trayectos o el régimen de estancias requieren información previa y, si afectan a decisiones relevantes, acuerdo de ambos o autorización judicial. Este planteamiento no basta si uno de los progenitores planea trasladarse al extranjero o existe desacuerdo grave sobre la residencia habitual: ese caso necesita análisis específico.
Firma, aprobación y cambios posteriores
Tras firmar la demanda y el convenio, los cónyuges o progenitores suelen ratificar su voluntad ante el juzgado. El juez revisa el documento y el Ministerio Fiscal emite informe cuando hay hijos menores de edad.
Si el convenio se aprueba, la sentencia de divorcio se inscribe en el Registro Civil. Si cambian de forma sustancial los ingresos, la vivienda, las necesidades médicas o el calendario de cuidados, puede pedirse una modificación de medidas ; no conviene dejar de pagar o alterar estancias por decisión unilateral.
Este enfoque no basta si existe violencia, una orden de protección, riesgo para los menores, desacuerdo grave entre progenitores, patrimonio complejo, empresa familiar, traslado internacional o un procedimiento contencioso avanzado. En esos casos, un modelo orientativo debe revisarse de forma individual por un abogado de familia.
Si ya existe una muestra de acuerdo y necesitáis comprobar que protege la relación de los hijos con ambos progenitores, Dpto. Jurídico puede revisar las cláusulas de custodia, vivienda, pensión y calendario antes de presentar el texto al juzgado.
Preguntas comunes
¿Qué debe contener un convenio regulador con hijos?
Debe incluir patria potestad, guarda y custodia, calendario de convivencias, vacaciones, pensión de alimentos, gastos extraordinarios y vivienda familiar. También conviene regular comunicación digital, autorización escolar, salud, desplazamientos y revisión de medidas.
¿La custodia compartida elimina la pensión de alimentos?
No siempre. Puede haber pensión si existen diferencias relevantes de ingresos, gastos fijos o necesidades de los hijos, aunque las estancias sean similares entre ambos hogares.
¿Puedo hacer un convenio regulador sin matrimonio?
Sí, pero el nombre correcto suele ser convenio de medidas paternofiliales. Debe presentarse para homologación judicial si hay hijos menores, igual que un acuerdo de divorcio de mutuo acuerdo.
¿Cuánto cuesta presentar un convenio de mutuo acuerdo?
El coste depende de abogado, procurador, complejidad patrimonial y negociación previa. Pedir entre 2 y 3 presupuestos por escrito ayuda a comparar qué incluye cada servicio, como demanda, ratificación, liquidación de gananciales o una futura modificación de medidas.
Revisa el acuerdo antes de firmarlo
El mejor convenio no es el más largo, sino el que permite saber qué ocurre un lunes de colegio, unas vacaciones, una factura médica y un cambio de domicilio. Debe conservar la corresponsabilidad paterna cuando sea adecuada, cubrir las necesidades de los hijos y evitar frases que cada progenitor pueda interpretar de modo distinto.
Antes de firmar, revisa que cada cláusula responda a cuatro preguntas: quién decide, cuándo se hace, quién paga y cómo se acredita. Si el texto no permite responderlas, todavía no está listo para convertirse en una medida judicial estable.
Un convenio regulador bien preparado no garantiza que no haya desacuerdos, pero reduce mucho las zonas grises. La vía prudente es partir de un modelo adaptado, contrastarlo con documentos reales, valorar la vivienda y los ingresos, y presentarlo con asesoramiento jurídico antes de que un detalle cotidiano se convierta en un nuevo procedimiento.